Durante el ejercicio, el corazón aumenta el gasto cardíaco, que es el volumen de sangre que expulsa el corazón en un minuto. El gasto cardíaco se aumenta a través de un incremento en la frecuencia cardíaca y en la contractilidad del corazón.
Saber cuál es nuestra frecuencia cardíaca máxima, aunque sea de forma aproximada, es importante porque nos ayuda a determinar el nivel de ejercicio que estamos haciendo.
Conoce más en el siguiente vídeo con nuestro coach Ezequiel Orozco.