Imagínate esto… En unos meses habrá una importante carrera , tu quieres participar, y empiezas a entrenar.

Estas determinado en darlo todo pero pasa lo peor: te lesionas. Y no hablamos de un pequeño esguince, si no de una lesión tan grave que requieres una operación. De pronto, todo el esfuerzo de los últimos meses desaparece, y tu meta de participar en la carrera se vuelve imposible.

¿Cómo te sentirías? ¿Deprimido? ¿Frustrado? ¿Desmotivado?

Esos son algunos de los sentimientos que podrías experimentar, y ninguno es agradable. A diario muchos atletas deben pasar por eso, y estas lesiones llegan a tomar factura más allá de lo físico. En el siguiente video, la psicóloga Sandra González de Sánchez nos explica más al respecto.